Cepillo, seda y colutorio: en qué orden y cada cuánto

Cuatro cepillos de dientes sobre fondo azul claro

Casi todo el mundo se cepilla los dientes dos veces al día, y aun así la mayoría de las caries y de los problemas de encías aparecen entre los dientes, justo donde el cepillo no llega. La diferencia no suele estar en cepillarse más, sino en cepillarse mejor y en no saltarse el paso intermedio.

El orden: primero entre los dientes, después el cepillo

La seda dental o los cepillos interdentales van antes del cepillado. Al retirar primero los restos de entre los dientes, la pasta con flúor llega después a superficies limpias y hace mejor su trabajo. Si lo dejas para el final, es fácil que acabes saltándotelo por pereza.

El truco que casi nadie aplica: no te enjuagues con agua

Después de cepillarte, escupe la pasta pero no te enjuagues la boca con agua. Si lo haces, arrastras el flúor que acaba de quedarse sobre el esmalte y pierdes buena parte del efecto protector. Es el consejo más sencillo y más ignorado de toda la higiene bucal.

Cada cuánto cambiar el cepillo

  • Cada tres meses como norma general.
  • Antes, si las cerdas se abren o se doblan: un cepillo deformado limpia mucho peor.
  • Después de un resfriado, una gripe o una infección de garganta, para no reinfectarte.
  • Si usas cepillo eléctrico, lo mismo aplica al cabezal.

Cerdas: suaves casi siempre

Las cerdas duras no limpian más; desgastan el esmalte y retraen la encía. Salvo indicación expresa de tu dentista, un cepillo de dureza suave o media es la opción correcta. Y la técnica importa más que la fuerza: movimientos cortos, en ángulo hacia la encía, sin frotar como si fregaras.

¿Y el colutorio?

El colutorio es un complemento, nunca un sustituto. Los de uso diario con flúor pueden ayudar; los de clorhexidina, en cambio, son de uso puntual y limitado —normalmente unos días y bajo indicación profesional—, porque tiñen los dientes y alteran el gusto si se abusa de ellos. Y como con la pasta, mejor no enjuagarse con agua después.

La pasta: mira los ppm de flúor

En adultos, lo habitual es una pasta con 1.450 ppm de flúor. En niños la cantidad cambia con la edad, y también la cantidad de pasta: del tamaño de un grano de arroz en los más pequeños y de un guisante a partir de los tres años.

Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye la revisión ni el consejo de un dentista. Si tienes sangrado de encías persistente, sensibilidad o dolor, pide cita para que lo valoren.